Elecciones regionales desatan nueva escalada del conflicto político en Venezuela

16/10/2017

CHAVISMO | CRISIS VENEZOLANA | ELECCIONES REGIONALES | ESCENARIOS | OPOSICIÓN |

Las controversiales elecciones regionales de este domingo 15 de octubre en Venezuela terminaron con unos resultados oficiales inversos a las expectativas, a todas las encuestas, a las premisas de análisis políticos y a la escandalosa realidad de un país en depresión y con la única hiperinflación del mundo.

Los venezolanos han visto desaparecer en tres años más de un tercio del tamaño de su economía, en  medio de una crisis humanitaria, a manos de un presidente chavista con un fuerte rechazo desde hace largos meses.

“Hemos ganado el 75% de las gobernaciones del país, hoy el chavismo arrasó”, proclamó el presidente Nicolás Maduro, rodeado de sus estrechos colaboradores civiles y militares que forman la “nomenklatura” del gobierno, y de un grupo de soldados uniformados y de civil agitando banderitas de Venezuela, según se constató en una transmisión del canal oficial VTV.

Maduro proclamó que el chavismo sacó el 54% de los votos y la oposición 45%, “nueve puntos de diferencia”.

La oposición dijo que no acepta los resultados, convocó acciones de calle y se dispone a llevar sus denuncias a escala internacional.

Poco antes, el Consejo Nacional Electoral, cuyas cuatro rectoras son militantes del oficialismo y están sancionadas por el gobierno de Estados Unidos, acusadas de atentados contra la democracia, anunció sus resultados oficiales a las 10:12 de la noche, una hora temprana, considerando el largo suspenso al que este organismo tiene acostumbrado el país.

Su presidenta, Tibisay Lucena, en tono calmado, voz chillona y abundancia de sustantivos de géneros “gobernadores y gobernadoras, electores y electoras”, dio los esperados números que dejaron en una pieza a los opositores.

El CNE proclamó 17 gobernaciones para el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y cinco a la coalición electoral opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD). Faltaba por definir uno, el rico estado Bolívar, en manos de militares desde hace lustros y donde están varios de los yacimientos de minerales preciosos más grandes del mundo.

La joya de la corona

En los cómputos oficiales destaca que el chavismo le arrebató a la oposición el estado Miranda, la “joya de la corona”, su principal bastión electoral, territorio del popular Henrique Capriles, un eterno presidenciable.

Héctor Rodríguez, un poco carismático dirigente y ex diputado del Psuv, que en su campaña desterró los colores rojos del chavismo y a quien nunca se le ocurrió hacerse acompañar de Maduro en sus eventos de masas, ganó con el 52,54% de los votos, según anuncio del CNE.

Carlos Ocariz, el ex alcalde del populoso municipio Sucre de Miranda, y uno de los dirigentes nacionales del partido Primero Justicia (cabeza de la MUD) consiguió sólo el 45,92%.

Este supondrá el golpe más duro para la oposición, pues el chavismo no ganó en Miranda ni siquiera en los tiempos del popular Hugo Chávez, cuando éste gobernaba a su antojo y con una chequera engordada por un petróleo sobre los $100 el barril.

El chavismo además se impuso en los estados Lara, Aragua, Apure, Amazonas, Carabobo, Cojedes, Delta Amacuro, Falcón, Monagas, Portuguesa, Sucre, Trujillo, Yaracuy, y Vargas.

La mayoría de estos estados están empobrecidos, son de economía rural y alta dependencia a los programas oficiales de distribución populista del presupuesto nacional.

Pero destaca para la oposición la pérdida de Lara, donde el chavista disidente y aliado de la MUD Henry Falcón aspiraba a la reelección, pero fue derrotado por la almirante Carmen Meléndez, que en su campaña abandonó el estilo y la gala de los uniformes militares para aparecer hasta dirigiendo carruchas de juegos infantiles.

Según los cómputos que rechaza la MUD, los candidatos opositores deberán conformarse con los fronterizos estados de Zulia y Táchira, hasta ahora gobernados por los militares Francisco Arias Cárdenas (uno de los chavistas originales que con Chávez se alzaron en armas en 1992 contra la democracia) y el capitán José Gregorio Vielma Mora. Ambos son señalados por los opositores de al menos tolerar o amparar una próspera industria del contrabando de extracción de combustibles y productos básicos a través de las fronteras con Colombia, que está bajo control de los uniformados.

La MUD también consiguió los estados Nueva Esparta (con la famosa isla de Margarita, cuya industria turística está duramente golpeada por el colapso de la economía); así como Anzoátegui, que teóricamente es uno de los estados más ricos del país, porque allí opera la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), pero que está sumido también en la miseria.

El combativo estado Mérida, también lo ganó la MUD.

Esta entidad andina, junto con Táchira, Zulia, Lara, Miranda, Aragua, Bolívar, Sucre, Barinas, Anzoátegui y Carabobo fueron los principales escenarios de las fuertes protestas callejeras que durante más de cuatro meses se vivieron en Venezuela hasta el 30 de julio, y que fueron sofocadas a sangre y fuego por fuerzas militares y policiales, así como por bandas civiles parapoliciales.

Esta represión dejó unos 130 muertos, la mayoría jóvenes estudiantes abatidos con disparos en la cabeza o en el torso, por uniformados al servicio del Estado o por civiles subordinados al Psuv, según denuncias de varias organizaciones de defensa de los derechos Humanos y de la fiscal ahora en el exilio, Luisa Ortega Díaz.

La funcionaria, destituida de manera sumaria por la Asamblea Constituyente electa el 30 de julio, anunció desde Colombia que denunciará a Maduro y el alto gobierno ante la Corte Penal Internacional por esos asesinatos y violaciones a los derechos Humanos.

La ola de protestas se paralizó con la elección de la Constituyente, al imponerse el miedo y la represión. Solamente el 30 de julio cuando fue electa esta junta de seguidores incondicionales de Maduro, que se impone como un poder supremo, la lista de asesinados en medio de los disturbios aumentó en una docena.

Los desmoralizados opositores quedaron abatidos por este proceso y se apaciguaron las protestas. En un esfuerzo por legitimar la Constituyente que es rechazada por decenas de países, Maduro hizo que este cuerpo dirigido por su ex canciller Delcy Rodríguez convocara las elecciones regionales y las apresurara para octubre, pues estaban previstas para diciembre próximo.

En realidad debieron cumplirse hace un año, pero fueron suspendidas sin explicaciones, aunque el propio Maduro confesaría después que estaba preparando su constituyente desde que perdió las elecciones legislativa el 6 de diciembre de 2015 a manos de una oposición que alcanzó una mayoría de dos tercios de la Asamblea Nacional. Mayoría que fue anulada por Maduro a través del Tribunal Supremo de Justicia, también controlado por militantes del PSUV.

El proceso regional

Tras la convocatoria electoral, influyentes opositores radicales llamaron a la abstención, argumentando que el proceso buscaba legitimar la dictadura de Maduro y de su Constituyente, electa sin cumplir lo que ordena la constitución vigente y desconocida y rechazada por medio mundo.

La dirigencia de la MUD debió luchar contra el gobierno y contra las divisiones internas y la decepción del electorado, insistiendo en que la única forma de desenmascarar al régimen era saliendo a votar, para demostrar que los disidentes son mayoría.

Algunos cálculos de encuestas indicaban que la abstención sería “el joker” en este juego de cartas del poder. Analistas políticos decían que por cada cinco puntos de abstención los opositores perderían un gobernador y que si la abstención se ubicaba en niveles históricos en torno a 52% para procesos como estos, obtendrían al menos entre nueve y 12 gobernaciones.

Pero según los anuncios del CNE en la noche de este domingo 15 de octubre la participación de los electores fue un récord histórico, del 61,14%.

Poco antes del anuncio oficial, los portavoces de la MUD ya habían anticipado que el CNE se disponía a anunciar resultados contrarios a lo que ellos contabilizaban en la jornada, y advirtieron que no reconocerían ese futuro “fraude”. Sus caras largas y contrariadas habían cambiado por completo, respecto a pocas horas antes, cuando casi al término de la jornada de votación, sonrientes, se habían mostrado como ganadores absolutos de un proceso en el que el chavismo ponía en juego mucho más que sus feudos regionales.

“El propio gobierno no puede explicar estos resultados”, dijo al filo de la medianoche Gerardo Blyde, alcalde del municipio caraqueño de Baruta, llamado en las últimas semanas como coordinador de la campaña y portavoz de la MUD.

Los dirigentes convocaron acciones de calle para respaldar la demanda opositora de auditar “todo el proceso electoral”.

Dijo que este es “un sistema tramposo, que no es transparente, con condiciones abusivas de quienes detentan el poder”.

“No reconocemos los resultados”, dijo al deplorar las violaciones a la ley electoral previas a la jornada, cuando el CNE no permitió sustituir candidatos derrotados en primarias y después arbitrariamente distribuyó a miles de electores lejos de sus centros de votación originales.

Maduro busca desesperadamente el reconocimiento internacional, para poder conseguir apoyo financiero para una economía quebrada y un sistema “socialista” que privilegia pagos de la deuda externa mientras recorta importaciones de productos esenciales, como alimentos y medicinas.

Esta escasez, que ha sembrado el descontento entre millones de empobrecidos venezolanos, tenderá a agudizarse en los próximos meses, si prosperan las denuncias de fraude y arrecian la sanciones internacionales contra un gobierno que según sus detractores ya eliminó por completo la opción electoral, la de elecciones limpias, transparentes y avaladas por la comunidad internacional, con alternabilidad democrática.

En las ultimas semanas el presidente se había esforzado en promover la abstención y la división entre los opositores, argumentaba que quien votara legitimaria a la Constituyente y que por debajo cuerda los dirigentes de la MUD estaban negociando con su gobierno.

Pero, según los datos de participación, la vasta mayoría de los venezolanos seguía creyendo en el voto como alternativa para buscar una salida democrática, electoral, constitucional y pacífica a la crisis provocada por un gobierno que completó el colapso a la economía del país con mayores riquezas petroleras en todo el mundo.

Ahora, el gobierno se dispone a hacer que los gobernadores electos se juramenten ante esa constituyente, lo cual pone a los cinco opositores en curso de colisión contra el sistema y corren el riesgo de ser defenestrados antes de asumir, pues según Maduro, su constituyente tiene poderes supremos, absolutos, por debajo solamente de dios.

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El chavismo y su #Fraude electoral, la oposición no reconoce los resultados del CNE

Caracas, 16 de octubre. EFE.- El chavismo se impuso este domingo en los comicios regionales, en los que dijo haber arrasado con 17 gobernaciones de las 23 que tiene el país tras medirse con una oposición que previamente alertó sobre un posible fraude y anunció que no reconocería los resultados hasta que se haga una auditoría.

Según informó el Consejo Nacional Electoral (CNE), el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se impuso en 17 estados, mientras que los candidatos de la oposición ganaron en cinco. Aunque todavía queda en disputa el estado Bolívar , el PSUV logró arrebatarle a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) el estado Miranda, gobernado por Henrique Capriles, y los estados Lara y Amazonas.

Con el 95,8% de las actas escrutadas, la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, indicó que los resultados son irreversibles y señaló que en estos comicios hubo una participación de 61,14% del padrón electoral. El PSUV retuvo además los estados Apure, Aragua, Barinas, Carabobo, Cojedes, Delta Amacuro, Falcón, Guárico, Monagas, Portuguesa, Sucre, Trujillo, Vargas y Yaracuy.

La oposición por su parte obtuvo los de Anzoátegui, Mérida, Nueva Esparta, Táchira y Zulia. La MUD había adelantado minutos antes del anuncio oficial del CNE que las cifras que manejaban sus operadores electorales eran “muy distintas” a las que iba a hacer públicas el órgano electoral.

El jefe de campaña de la MUD, Gerardo Blyde, dijo tras el anuncio que sólo reconocerán los resultados cuando se realice una auditoría completa de todo el proceso y pidió a los líderes regionales plantear actividades de calle para apoyar estas decisiones.

“Ni Venezuela ni el pueblo venezolano ni el mundo se comen el cuento que hoy nos echaron, el propio Gobierno no puede explicar estos resultados”, afirmó Blyde. El presidente Nicolás Maduro, celebró la victoria que obtuvo el oficialismo tras exclamar que “el chavismo está vivo”.

“Votar o no Votar, he ahí el dilema” #15Oct

Foto: AFP

 

12 de octubre de 2017

En las redes sociales, nuevo espacio de la opinión pública, se ha visto un amargo debate sobre si las personas deben participar o no en las elecciones de gobernadores convocadas para el 15 de octubre de 2017. En dicho debate, insultos e ironías van y vienen, acusaciones de colaboracionistas, o pretensiones de superioridad moral se expresan frente a posiciones dogmáticas e irreflexivas. Lo cierto es que el debate político se ha reducido de manera significativa y mientras se discute sobre un evento político específico, poco se habla de cómo el mismo se inserta en un proceso político más amplio. A continuación voy a exponer los argumentos de ambos bandos y las dudas que los mismos me generan:

Los argumentos de quienes promueven la abstención son como siguen:

  1. La elección de gobernadores la convocó la Asamblea Nacional Constituyente y, por tanto, participar en ella es legitimar a la ANC.

Respecto al primer argumento, la realidad es que las elecciones regionales están retrasadas desde 2016. El CNE, al servicio del PSUV, no convocó las elecciones regionales cuando correspondía porque sabía que iban a perder la mayoría de las gobernaciones y consejos legislativos en el país. Pero más aún, en una estrategia que buscaba el boicot de toda elección, las elecciones regionales fueron convocadas para el 10 de diciembre de 2017, el mismo día que se hizo el anuncio de la elección ilegal e ilegítima de los miembros de la constituyente. De este modo, el gobierno contaminó las elecciones regionales subsumiéndolas en el anuncio de la ANC. Cabe señalar que la elección de los miembros de la ANC no contó con vigilancia alguna por parte de testigos de la oposición o miembros de organizaciones de observación nacional independientes, motivo por el cual el resultado era, como lo fue, fácilmente manipulable por las rectoras del CNE. Así, el fraude fue realizado por la “autoridad” electoral y develado por Smartmatic (empresa proveedora de los equipos y el software usado en las elecciones en Venezuela). En este contexto, con la instalación de la ilegal ANC, y el anuncio de la oposición de participar en las regionales, el mismo día que Smartmatic señaló el fraude, crearon un clima de zozobra y desconfianza en ese proceso, el cual se incrementó con el decreto proveniente de la ANC, indicando que debían adelantarse dichas elecciones para octubre.

En este punto, el debate sobre participar o no esas elecciones fue intencionalmente subsumido en el marco de la legitimidad y legalidad de la constituyente. Y el Gobierno ha insistido en el argumento de que votar en las elecciones regionales es reconocer la ANC. Sin embargo, no hay que perder de vista que las elecciones regionales habían sido deliberadamente retrasadas con el fin de evitar una victoria de la oposición, no solo en término de número de gobernaciones que podría obtener la MUD, sino en la totalización de votos a nivel nacional. Así, las elecciones de gobernadores, más que legitimar a la ANC, son un mecanismo para deslegitimar al Gobierno mediante unas elecciones que están contempladas en la Constitución y cuyo cronograma ha sido deliberadamente manipulado, a los fines de que la oposición –partidista y ciudadana– abandonase las regiones.

  1. Las protestas entre marzo y julio, con su trágico saldo de muertos, heridos y presos producto de la represión del Gobierno, no eran para que los partidos de la MUD compitieran por cargos políticos a nivel subnacional, sino para una transición inmediata.

Las protestas que se dieron entre los meses de marzo y junio buscaban reivindicar las demandas hechas por la oposición a finales de 2016: Apertura de canal humanitario, respeto a la Asamblea Nacional, liberación de los presos políticos y cronograma electoral. Es en el último punto aquí señalado en el que se circunscriben las elecciones regionales. Ante la ausencia de fechas claras de los procesos electorales no convocados por el CNE, una de las demandas era precisamente acordar el momento de cada elección. A esta solicitud, algunos sectores pedían elecciones presidenciales adelantadas para lograr la transición. Sin embargo, la experiencia indica que el adelanto de elecciones presidenciales en contextos autoritarios solo es posible cuando se llega a acuerdos entre la oposición y una parte de la élite gobernante dispuesta a abrir el juego político (porque se logra una fractura interna).

Las elecciones presidenciales (incluso en las fechas estipuladas por la Constitución) deben ser logradas mediante la presión de la gente en todas las esferas posibles: en la calle, en las urnas, en las comunidades, en el ámbito internacional. De manera que, reafirmar la mayoría electoral es un paso necesario para evitar que el gobierno reivindique una narrativa en la que son mayoría como consecuencia de la falta de participación.

  1. Los que compiten en las elecciones regionales solo buscan la renta que esos cargos puede ofrecer.

Este último argumento se fundamenta en la desconfianza propia que se tiene en los partidos políticos. El concepto básico de partido político supone que son personas que se organizan alrededor de un programa o idea común con el fin de alcanzar cargos públicos mediante elecciones. Lo cierto es que los partidos políticos venezolanos hacen mucho más énfasis en alcanzar cargos públicos y, poco o ningún esfuerzo, en ofrecer un programa debidamente fundamentado. Adicionalmente, la estructura del financiamiento de los partidos políticos depende, muy lamentablemente, de su capacidad para alcanzar cargos en los niveles locales y regionales del Poder Ejecutivo, en los que puedan incorporar a parte de su estructura burocrática para bridarle un pago mínimo. Esta situación es consecuencia de la prohibición del financiamiento público de los partidos políticos que impulsó Chávez en 1999, así como la falta de transparencia y control sobre el uso de las finanzas públicas en todos los niveles del Estado.

Ahora bien, castigar a los partidos por su lógica rentista puede ser una opción. En un contexto en el que se busca un cambio en la distribución y ejercicio del poder, la alternativa sería tener un movimiento político de amplio alcance que sustituya a las estructuras partidistas existentes y tenga capacidad de alcanzar el poder por medios no electorales en el mediano plazo. Así, ante la ausencia de un movimiento de tal naturaleza, la abstención no parece ser la respuesta lógica para demostrar que el descontento es mayoría, que el Gobierno es minoría y la posibilidad de iniciar un cambio en el panorama político actual.

Por su parte, los partidarios de la participación han tenido argumentos poco sostenibles también:

  1. Las elecciones regionales permitirán salir de la crisis económica.

Evidentemente, es un argumento muy débil. Las gobernaciones no tienen capacidad de influir en las políticas macroeconómicas que nos han llevado al desastre actual. Es decir, los controles de cambio, precios y política sistemática de expropiaciones que han llevado a la destrucción del aparato productivo son manejados sin duda alguna por el ejecutivo nacional. En el mejor de los casos, uno esperaría que desde las gobernaciones se estructure una propuesta de articulación a nivel regional para llevar adelante iniciativas que promuevan la producción en las entidades federales, según su especificidad.

  1. Quien no vote en las elecciones vota por el Gobierno.

Si bien el argumento es tentador para muchos, lo cierto es que el que no vota simplemente no suma a favor de cualquier de las opciones existentes en la oferta electoral. Este argumento, muy utilizado por los seguidores la Unidad, puede ser contraproducente en la medida que irrespeta el derecho que tiene el otro a fijar una posición frente a la elección regional y sus creencias sobre el tipo de estrategia política que debe ser utilizada. La abstención, dependiendo del grupo que decida no participar, puede favorecer a ambos bandos, de manera que puede haber una abstención que favorezca incluso a la oposición, así como hay una abstención que favorece al Gobierno.

Foto: AFP.

Desde mi punto de vista, la participación es necesaria a pesar de las condiciones flagrantemente injustas, la manipulación de las normas y cronogramas por parte del CNE, incluso, ante la posibilidad de que las gobernaciones sean anuladas por el Gobierno y la ANC. Votar ayuda al cambio político aunque no de manera inmediata. No participar puede suponer  darle oxígeno al Gobierno en la comunidad internacional, la cual no tiene muy claro cómo abordar el tema venezolano. Si el Gobierno es capaz de demostrar que tiene una supuesta mayoría, posiblemente logre reducir la presión internacional. Por otra parte, un cambio en las regiones pudiera contribuir a la mejora en los niveles de organización y acción de la oposición en las regiones, desmontando estructuras clientelares enquistadas en algunos lugares desde la llegada del chavismo al poder. Finalmente, una votación masiva a favor del cambio político puede generar una revitalización de la lucha desde las regiones, para que haya elecciones presidenciales cuando corresponden.

Así las cosas, si bien es cierto que hay muchas contradicciones en el seno la oposición –y que es posible que ambos bandos tengan razones fundadas para ir a votar o no– la pregunta que yo hago me hago es: ¿Cómo yendo a votar o absteniéndome contribuyo al cambio político que necesitamos? Quizás la respuesta no sea perfecta, quizás conduzca a más interrogantes, o el resultado suponga equivocarme. Lo importante es que la decisión sea genuinamente propia y apegada a los valores democráticos que cada uno tiene. Lo que no es sano ni tolerable es que este dilema conduzca a conflictos, señalamientos y persecuciones entre quienes dicen luchar por democratizar el país, porque para prácticas autoritarias el Gobierno es suficiente.

Empresario venezolano se declara culpable por sobornos a funcionarios de Pdvsa

Pdvsa

11/10/2017

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CULPABLE | ESTADOS UNIDOS | FERNANDO ARDILA RUEDA | PDVSA | SOBORNOS |

El venezolano Fernando Ardila Rueda se declaró culpable en un tribunal federal de Houston por extorsión a funcionarios de Petróleos de Venezuela, caso por el cual Roberto Rincón y Abraham Sheira se declararon culpables el año pasado.

Ardila, socio de varias compañías energéticas con sede en Florida, se convirtió este miércoles en la última persona en declararse culpable como parte de una investigación en curso sobre una trama de soborno en la que resultó afectada Pdvsa, informa Reuters.

El Departamento de Justicia informó que Ardila se declaró culpable de dos cargos, siendo uno de ellos la violación de la Ley de Prácticas Corruptas Extranjeras de Estados Unidos en relación con un plan para sobornar a empleados de Pdvsa para obtener contratos de procura.

El escándalo estalló en diciembre de 2015 con la detención en Houston de Roberto Rincón, presidente en Venezuela de la empresa Tradequip, que entre 2008 y 2015 obtuvo al menos 15 contratos con Pdvsa y sus filiales.

También figuraba en la junta directiva de Ingeniería & Consultores Tradequip. En otras dos compañías aparecía como su socio Abraham Shiera, quien también fue acusado en Estados Unidos de cargos similares.

En la estratosfera: los precios de hortalizas y verduras que no se cansan de subir

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Caracas, 12 de octubre.- Imparables. Así ha sido el alza de los precios de las verduras, frutas y hortalizas en los diferentes mercados populares de Caracas en los últimos meses. Nada más un kilo de tomate sobrepasa los 20 mil bolívares, cuando hace tres meses se encontraba alrededor de 5 mil bolívares, tomando en cuenta que el salario mínimo integral, entre el bono de alimentación y el sueldo base, es de apenas 325 mil 544 bolívares.

Anteriormente, los consumidores lloraban cuando picaban las cebollas, ahora lo hacen cuando ven su precio, un kilo se encuentra en 6 mil bolívares; el kilo de papas en 5 mil bolívares; el kilo de zanahoria es otro lujo, tiene un precio de 11 mil 900 bolívares. El pimentón superó los 5 mil bolívares y hay quienes prefieren llevarse una unidad, que podría conseguirse entre mil 500 y 2 mil bolívares.

El golpe al bolsillo se ve reflejado en los rostros de quienes necesitan adquirir las verduras, frutas y hortalizas para complementar su alimentación o por mantener una dieta balanceada. La cantidad de venta también ha bajado, antes los venezolanos solían comprar en cantidad, pero ahora, en algunos casos, compran un kilo de las legumbres.

Un kilo de berenjena, que anteriormente tenía un precio más accesible y era usada para “rendir” la carne, se consigue en 6 mil 435 bolívares.

La lechuga americana pasa los 4 mil 500 bolívares; la yuca, utilizada como un sustituto de la harina ante el severo desabastecimiento, tiene un precio de 4 mil 900 bolívares por kilo; el kilo de auyama es uno de los más “accesibles”, se puede conseguir en 3 mil 500 bolívares.

A quienes les guste acompañar su alimentación con tajadas, deberá pagar 5 mil bolívares por tres plátanos. El compuesto, como el cilantro, célery o cebollín, se encuentra entre 2 y 3 mil bolívares “el paquetico”; el pepino se encuentra en 6 mil 400 bolívares.

Elecciones regionales en Venezuela: Tres posibles escenarios (Análisis)

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Eyaculando Letras.- Los venezolanos acudirán el domingo a elecciones de gobernadores. El chavismo tiene actualmente 20 de las 23 gobernaciones ¿Qué impacto tendrá en la crisis política si el gobierno mantiene su hegemonía o si la oposición arrasa?

– Escenario 1: la oposición gana –

Analistas coinciden en que la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) tiene altas posibilidades de ganar las elecciones, en votos y gobernadores.

“El país está deshecho con penurias y hambruna. No hay probabilidad de que el gobierno gane”, afirmó a la AFP el politólogo Luis Salamanca.

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gente con hambre 1Si eso ocurre, la oposición podrá presionar al gobierno “en un proceso de negociación serio, para fijar las condiciones de las elecciones presidenciales de 2018”, afirmó la analista Colette Capriles.

Conversaciones para establecer las bases de un eventual diálogo que ayude a superar la crisis, auspiciadas por Naciones Unidas y el presidente de República Dominicana, Danilo Medina, están congeladas tras denuncias de la oposición de que “no hay condiciones”.

El politólogo Edgard Gutiérrez coincide en que la principal preocupación de Maduro si sus candidatos son derrotados serán las presidenciales.

“Maduro deberá pensar bien qué hará con las presidenciales, porque su destino parecerá inexorable: perderlas sin importar mucho lo que haga. Quizás el único recurso que le quede sea el de seguir inhabilitando a futuros contricantes”, dijo a la AFP.

Los dos principales líderes opositores, Henrique Capriles y Leopoldo López, están fuera de la contienda: el primero inhabilitado políticamente y el segundo preso en casa.

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Salamanca opinó que una victoria de la oposición también restauraría el vínculo con sus seguidores, frustrados por las protestas que entre abril y julio exigieron sin éxito la salida de Maduro -con saldo de 125 muertos- y por la instalación de la todopoderosa Asamblea Constituyente, integrada únicamente por chavistas.

La crítica internacional contra el gobierno de Maduro, acentuada tras la instalación de la Constituyente, “seguirá o subirá de tono” si el chavismo es derrotado, añadió Gutiérrez.

“Estas elecciones son la oportunidad para la oposición de no seguir a la zaga de un régimen agonizante, sino plantarse frente al mundo como una fuerza de cambio. Pueden ser el comienzo del fin”, consideró Capriles.

– Escenario 2: el chavismo gana –

Los expertos coinciden en que sólo una elevada abstención permitiría que el oficialismo gane más gobernaciones, aunque descartan que pueda obtener más votos, pues su rechazo es muy elevado (ocho de cada 10 venezolanos, según la firma Datanálisis).

Gutiérrez explicó que si eso ocurre, se impondrá la “desmoralización y desmovilización” de los opositores.

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“El modelo de control absoluto del gobierno chavista avanzará a un ritmo mayor”, indicó.

El director de la firma Venebarómetro consideró que una derrota de la oposición también reduciría la presión internacional contra Maduro.

“Quedará sobre los hombros de los actores más antagónicos a Venezuela: Estados Unidos, Argentina, España. Maduro tomará un nuevo aire”, señaló.

En este momento, una docena de países de la región, entre ellos Estados Unidos, y naciones europeas como Francia, España, Reino Unido y Alemania, han expresado duras críticas contra el gobierno de Maduro y la Constituyente.

También lo han hecho organizaciones como la OEA, el Mercosur y la Unión Europea.

OEA

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“Si el gobierno obtiene una victoria, ganaría legitimidad internacional, para que no le sigan diciendo dictador a Maduro”, acotó Salamanca.

– Escenario 3: resultado parejo –

La Constituyente, a pesar del rechazo popular al gobierno, adelantó las regionales de diciembre a octubre -según Capriles- aprovechando “la atmósfera de melancolía” y la desmotivación opositora.

El analista Luis Vicente León dijo a la AFP que el gobierno busca “reducir el esplendor de la victoria opositora”, apostando a una elevada abstención que empareje el número de gobernaciones.

luis vicente leon

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“Si la elección queda dividida, el chavismo aprovechará y usará los resultados para legitimar su relato. Dirá que la situación no es tan desventajosa para ellos como el mundo supone”, indicó Gutiérrez.

Aunque la oposición avanzaría si empareja las gobernaciones, advierte Salamanca, la sensación podría ser de derrota, porque las encuestas muestran debería de arrasar dada la impopularidad de Maduro.

“No lo vería bueno para la oposición, sino muy bueno para el gobierno. A la oposición se le bajarían los humos, mientras que el gobierno, al que todo el mundo ve como una minoría, saldría airoso”, precisó.

Capriles, por su parte, considera que “si la oposición gana unas 13 gobernaciones, la elección está ganada”.

“Debe anticiparse y construir un discurso de victoria. La narrativa será esencial. El gobierno tiene una gran capacidad de construir victorias de la nada, con la Constituyente lo demostró”, acotó.

¡Desfalco! @corpovex_VE dio 35 millones $$ a empresa de maletín para importar trigo

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Caracas, 11 de octubre.– La Corporación Venezolana de Comercio Exterior (Corpovex) compró a Inglewood, una empresa registrada en Madeira, Portugal, sin experiencia alguna en la comercialización de 90.000 toneladas de trigo durum.

Sin embargo, la dirección que la compañía madeirense declaró en el contrato con Corpovex no correspondió a sus oficinas. En 2016 Inglewood Sociedade de Servicios Internacionais, LDA (Zona Franca de Madeira) obtuvo USD 35.000.000 por la importación de 90.000 toneladas métricas de trigo durum, materia prima para la elaboración de la pasta alimenticia.

Según un  contrato que revisó El Pitazo el pago de Corpovex a Inglewood se realizó a un cambio preferencial de Bs. 10 por dólar, pagado a través de Novo Banco, antes llamado Banco Espírito Santo (BES). Dicho contrato establecía que  Corpovex compra por cuenta y a orden de la Corporación de Abastecimiento y Servicio Agrícola (La Casa). Pero resulta que   Inglewood subcontrató a la mexicana Comercializadora Columbia que fue finalmente la que vendió el trigo al Venezuela, reveló un empleado.

Asimismo, la Comercializadora Columbia no ha importado a Venezuela trigo durum en el año 2016 y ésta solo ha vendido maíz a la nación petrolera. Inglewood es representada en el contrato por José Gregorio Guerrero Torres, quien además tiene su oficina en el mismo domicilio declarado por Inglewood en el contrato, que es desde donde también despacha el abogado de 44 años Fernando Martínez Sucre, presuntamente el dueño de la empresa.

Vale acotar que la misión social de Inglewood no comprende la comercialización de alimentos y la dirección que declaró en el contrato con la empresa estatal  no es posible hallar sus oficinas o domicilio fiscal, reseña la investigación de Grisha Vera.