Edward Snowden recibe premio Alumni 2015 de Estudiantes por la Libertad

Por su notaria lucha por la libertad, Snowden fue escogido por la organización juvenil para recibir el galardón el próximo febrero, a pesar de no ser estudiante ni miembro de la red

Snowden ha sido llamado traidor por diversas voces gubernamentales. (Flickr)

Estudiantes por la Libertad (SFL) anunció este martes 21 que el premio “Alumni Estudiante por la Libertad 2015” será otorgado a Edward Snowden por impulsar una “conversación global” sobre el balance de poder entre Gobierno y ciudadanos, y provocar así reformas que eviten políticas de vigilancia gubernamental intrusas, abusivas e injustas.

Aunque Snowden no es un exalumno miembro de Estudiantes por la Libertad —terminó su educación antes de 2008, año de fundación de SFL— recibe este premio porque su compromiso con la libertad ha tenido un impacto profundo en el mundo y sirve de inspiración para otros luchadores.

Snowden, un consultor tecnológico que trabajó como informante para la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos, reveló en 2013 documentos clasificados de esta última oficina en los cuales se detallaban programas de vigilancia masiva dirigidos por el Gobierno estadounidense y el Gobierno británico, en evidente violación de los derechos civiles.

“Realmente estamos muy entusiasmados de poder reconocer la valentía, el ímpetu y sacrificio de un individuo que le hizo frente a un Estado que pretende avasallar la privacidad de sus ciudadanos”, dijo a PanAm Post Asdrúbal Vargas, miembro de la junta directiva internacional de SFL.

Para Vargas, con el premio, SFL pretende además sensibilizar sobre la importancia de no ser cómplices a las agresiones de los Gobiernos, y citó a Henry David Thoureu: “Hay que ejercer nuestro derecho a la desobediencia civil frente a la perversión de la ley y sus instituciones”. “Snowden nos ha mostrado cómo la línea de ser cómplice a protagonista, reside en la voluntad individual”, concluyó el directivo.

Destacan el valor de la desobediencia civil

Snowden ha enfrentado muchas críticas, entre ellas haber violado la ley. Para Alexander McCobin, cofundador y presidente de SFL, “la desobediencia civil no es solamente algo que debemos de aceptar como necesario para vigilar los abusos del Gobierno, es algo que debemos de venerar y admirar cuando se usa para responsabilizar a nuestros Gobiernos por sus actividades injustas y hasta ilegales”.

“Otras críticas son las potenciales dañinas consecuencias al bienestar, seguridad y libertades básicas de estadounidenses debido a las acciones de Snowden”, continua McCobin en lacomunicado oficial del premio, “sin embargo, un año y medio ha pasado desde que los primeros documentos fueron revelados al público y es evidente que ninguna información de seguridad nacional ha sido entregada a terceras personas”, remató el presidente de SFL.

La justificación para entregar este premio a Snowden, en palabras de McCobin, es simple: “Es lo que hay que hacer”.

Una polémica labor patriótica

Las revelación que salieron a la luz gracias a Edward Snowden han sido resumidas como orwelianas. Por ello, Snowden —catalogado como el hombre más buscado del mundo— resume su hazaña como una labor patriótica.

“Todo lo que quería hacer era enseñarle al público la manera en que estaban siendo gobernados. Esto es un hito que hace mucho tiempo establecimos. En este momento buscamos hacer más amplias las metas”, expresó el informante al Washington Post en diciembre de 2013.

John Kerry, secretario de Estado de los Estados Unidos ha sido uno de los que más fuertemente ha criticado a Snowden, llamándolo cobarde y traidor e incitándolo a que deje su escondite en Rusia y regrese a su país a enfrentar las responsabilidades de sus acciones.

Pero Rusia no era el país de destino de Snowden. En su rumbo a América Latina su pasaporte fue revocado y quedó atrapado en el aeropuerto de Moscú, por lo que cuando las personas le cuestionan su país de asilo les responde, “por favor pregúntenle al Departamento de Estado [de Estados Unidos]“.

“¿Cómo puede decirse que no sirvo a mi país cuando todas las tres ramas del Gobierno han realizado reformas como resultado de lo que hice? Ser un patriota no significa poner ante todo el servicio al Gobierno. Significa saber cuándo proteger a tu país, proteger a la Constitución, proteger a tus conciudadanos de las violaciones y usurpaciones de adversarios. Y los adversarios no son siempre extranjeros”, expresó Snowden en cuanto a las críticas a sus revelaciones en una entrevista a NBC. En esa oportunidad explicó que fue entrenado como espía por Estados Unidos.

Por las obvias limitaciones a su libre tránsito, Snowden no será capaz se recibir el galardón en persona en la VIII Conferencia Internacional de Estudiantes por la Libertad, la cual se celebrará entre los próximos 13 y 15 de febrero en Washington, D.C., Estados Unidos.

 

Edward Snowden Receives Students for Liberty’s Highest Honor

Libertarian Advocates Recognize NSA Revelations as “Civil Disobedience”

SFL will honor Snowden at the 8th Annual International Students for Liberty Conference in February.

On Tuesday, Students for Liberty (SFL) announced its 2015 Alumnus of the Year Award will be given to former National Security Agency (NSA) contractor Edward Snowden.

According to a statement by SFL President and Cofounder Alexander McCobin, the organization has decided to honor Snowden for “initiating a global conversation on the balance of power between governments and peoples that has led to and continues to bring about meaningful reforms to intrusive, abusive, and unjust government surveillance programs.”

McCobin notes that although Snowden is not an SFL alumni and finished his studies prior to the group’s founding, he receives the award because his “commitment to liberty has had a resounding impact upon the world and can serve as an inspiration for others.”

In 2013, Snowden, a former Central Intelligence Agency (CIA) systems administrator and Defense Intelligence Agency (DIA) counterintelligence trainer, revealed classified NSA documents that detailed massive surveillance programs run by the United States and United Kingdom, in violation of civil liberties in those countries.

“We are really excited to be able to recognize the courage, sacrifice, and momentum made by an individual in his fight against the state’s attempts to violate the privacy of its citizens,”Asdrúbal Vargas, member of SFL’s International Executive Board, told the PanAm Post.

Vargas says the award allows SFL to raise awareness of the importance of not being an accomplice to the government’s aggressions. “We must exercise our right to civil disobedience against the perversion of the law and its institutions,” he said, paraphrasing Henry David Thoreau. “Snowden has shown us that being on the side of what is right resides in the will of the individual.”

The Value of Civil Disobedience

Snowden has faced a wave of criticism and legal challenges, but according to McCobin, his actions are a form civil disobedience that deserve to be celebrated. “Civil disobedience is not merely something that we ought to accept as a necessary check on the abuses of government, it is one that ought to be revered and admired when used to hold one’s government accountable for its unjust and even illegal activities,” he said.

“The second line of criticism will be for the potentially damaging consequences to the safety, security, and basic liberties of [US] Americans suffered as a result of Snowden’s actions,” McCobin continued in his statement. “And yet, a year and a half has gone by since the first documents were revealed to the public. It seems evident that no legitimately sensitive national security information was released to any [third] parties.”

As for the justification for giving Snowden the award, McCobin said it is simply “the right thing to do.”

Controversy and Patriotism

Critics of the NSA’s domestic surveillance, including US District Court Judge Richard Leon, have described the programs Snowden has revealed as “unconstitutional” and “Orwellian.” Snowden, who Wired magazine calls the “most wanted man in the world,” believes his actions should be considered patriotic.

“All I wanted was for the public to be able to have a say in how they are governed. That is a milestone we left a long time ago. Right now, all we are looking at are stretch goals,” Snowdensaid in an interview with the Washington Post in December 2013.

US Secretary of State John Kerry has been one of Snowden’s fiercest critics, calling him a coward and traitor, and demanding Snowden leave Russia and return to the United States to accept responsibility for his actions.

Russia, however, was not Snowden’s intended destination. He was in route to Latin America when his passport was revoked, leaving him trapped in a Moscow airport. When questioned about his choice of asylum country, he responds: “Please ask the [US] State Department.”

Since coming forward with classified US government documents, Snowden has responded to his critics on various occasions. “How can it be said that this harmed the country, when all three branches of government have made reforms as a result of it?” he said during aninterview with NBC’s Brian Williams.

“Being a patriot doesn’t mean prioritizing service to government above all else. Being a patriot means knowing when to protect your country, knowing when to protect your constitution, knowing when to protect your countrymen from the violations of, and encroachments of adversaries. And those adversaries don’t have to be foreign countries.”

During this same interview, Snowden explained the US government had, in fact, trained him as a spy.

Due to the obvious limitations of his current situation, Snowden will not be able to receive the award in person at the Eighth Annual International Students For Liberty Conference, to be held on February 13-15 in Washington, DC.

 

Greenwald’s ‘No Place to Hide’ Shines Light on NSA Shadows

An anonymous message signed by “Cincinnatus”; a secret meeting in a hotel room in Hong Kong; an intelligence specialist who travels the world developing ways of intercepting global communications. It has all the makings of a Hollywood feature, and yet the tale is true. It is the story behind the biggest government leaks in history, revealing the largest mass surveillance scheme in the world run by the National Security Agency (NSA).

On June 5, 2013, much of the world learned what had been an open secret for years: the US government has been intercepting international and domestic communications without a warrant, and it continues to do so. In fact, the warrantless eavesdropping operation had been previously reported in 2005 by New York Times journalist James Risen.

The Edward Snowden case, however, stands apart. This time the source is an insider, an NSA contractor, and he has the classified documents to prove his allegations. “The media pays attention when top secret documents are leaked. And the fact that the warning was coming from someone on the inside of the national security apparatus… surely meant that it would have added weight,” writes Glenn Greenwald, the lawyer turned journalist who was on the receiving end of that anonymous message by Snowden and the leaks that followed.

Glenn Greenwald’s No Place to Hide

Greenwald’s No Place to Hide is an inside look at the events that led to the confirmation of a US government domestic spying program. The size and scope of the NSA’s surveillance program bests the snooping capabilities of the worst dictatorships throughout the world.

“A top secret presentation to the 2011 annual conference of the Five Eyes [an alliance formed by intelligence agencies from Australia, Canada, New Zealand, United Kingdom, and United States], for instance, shows that the NSA has explicitly embraced [Keith] Alexander’s motto of omniscience as its core purpose.” Greenwald presents a series of documents within the book to evidence the security agency’s insatiable appetite for information.

But without Edward Snowden, there would be no Glenn Greenwald. The first part of the book focuses on the story behind the meeting between the journalist and the NSA contractor, who “in mid-May of 2013… requested a couple of weeks off to receive treatment for epilepsy.” In actuality, Snowden was preparing for the final phase before leaking thousands of classified documents.

To accomplish his task, Snowden needed a journalist. Greenwald recounts his initial contact with Snowden, receiving an email from “Cincinnatus” requesting he install PGP encryption tools to continue their exchange. Unlike the excitement Cincinnatus displayed toward his chosen journalist, Greenwald initially considered the mysterious email just another item on his “always too-long list of things to take care of.”

It was then that a frustrated Snowden contacted Laura Poitras, a documentary filmmaker, who then reached out to Greenwald once again. The first email Poitras received from Snowden gave an early glimpse into the motivations behind the leak: “In the end, we must enforce a principle whereby the only way the powerful may enjoy privacy is when it is the same kind shared by the ordinary.” Snowden’s analysis of privacy in terms of a power struggle is a recurring topic throughout Greenwald’s book.

Edward Snowden

“Citizenship carries with it a duty to first police one’s own government before seeking to correct others,” wrote Snowden in a computer file marked “read me first” within a folder of thousands of secret NSA files. Snowden first decided to begin collecting documents that would expose the mass surveillance program once he realized “how easy it is to divorce power from accountability, and how the higher the levels of power, the less oversight and accountability there was.”

Through Greenwald’s interrogation of Snowden, we see how the former spy grew to distrust authority. Not surprisingly, Snowden reportedlydonated US$250, twice, to Ron Paul’s 2012 presidential campaign.

Greenwald also describes his interactions with the lawyers and editors of The Guardian, the British newspaper he worked for, and how compromises were made to get the story published. Greenwald’s attitude toward the media is another persistent topic throughout the book. Greenwald points to the “establishment media” which “mandates that reporters avoid any clear or declarative statements and incorporate government assertions into their reporting, treating them with respect no matter how frivolous they are.”

Much of the book is devoted to reviewing various NSA surveillance programs, the agency’s intent, objectives, ambitions, and cooperation with other intelligence agencies. The documents within the book also reveal the arrogance of a security agency that spies with impunity.

Greenwald’s book is nothing if not well documented and sourced. Evidence is what separates conspiracy theories from reality, and in this sense, the book does not disappoint. Most of its 313 pages are slides of presentations, memorandums, and graphs that give the reader a sense of this secretive agency’s inner workings.

Brazil stands out as one of the NSA’s favorite targets. The agency intercepted the communications of President Dilma Rousseff, as well as information from Brazilian embassies in several cities. The NSA also collected communications from Brazil’s state-owned oil company Petrobras, and looked into the business dealings of other energy companies in Mexico and Venezuela as well.

Greenwald closes out the book with his own take on privacy, arguing that the “compulsion to obedience exists in the individual’s mind.” He says the effect of constant surveillance “eliminates the need for all the visible hallmarks of compulsion, and thus enables control over people who falsely believe themselves to be free.”

His argument includes an analysis of how political support for domestic spying programs oscillates depending on which political party wields control in Washington. He compares the reality of the surveillance state in the United States to Jeremy Bentham’s Panopticon, and offers an elaborate rebuttal to NSA apologists, both in government and in the media.

Snowden feared the public would react with indifference at the information he leaked. “I want to spark a worldwide debate about privacy, internet freedom, and the dangers of state surveillance,” he said. Snowden gave Greenwald the crucial task of releasing the documents, asking him to determine what to publish, how, and when. Greenwald was the man chosen to transform a mountain of sensitive data into digestible information and has undoubtedly succeeded in this dangerous and difficult task.

Edward Snowden pide a Rusia un año más de asilo temporal

Publicado el Martes, 1/July/2014

El exanalista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense Edward Snowden solicitó a Rusia que le prolongue por un año el asilo temporal que le concedió el 1 de agosto de 2013, informó hoy el periódico “Izvestia”.

Foto: EFE

Según el decano de la prensa rusa, Snowden presentó la respectiva solicitud en las oficinas centrales del Servicio Federal de Migración (FMS, por sus siglas en ruso) de la región de Moscú.

Una fuente del FMS indicó al rotativo que Snowden tenía como plazo límite para pedir la extensión del asilo temporal el 30 de junio, ya que la solicitud debe presentarse al menos un mes antes de que expire el permiso de permanencia en el país.

Según la legislación rusa, el asilo temporal, que se concede por un año, puede ser prorrogado un número ilimitado de veces si no se modifican las circunstancias que motivaron su otorgamiento.

El FMS, que ya con anterioridad había anunciado que no se pronunciará sobre una eventual prolongación del asilo a Snowden, se negó a comentar la información publicada por “Izevtia”.

Snowden llegó a Moscú el 23 de junio de 2013, huyendo de la Justicia de Estados Unidos, tras revelar que él era la fuente de las escandalosas revelaciones publicadas por “The Washington Post” y “The Guardian” sobre una trama masiva de espionaje de las comunicaciones a nivel internacional por parte de EE.UU.

USA “Freedom” Act: Political Theater Affirms NSA Status Quo

National Security Operations Center, NSA

For the time being, it seems the promise of reform to the National Security Agency (NSA) of the United States has been part of a big stage show. The text of the bill that just passed in the House of Representatives is a perfect example of gatopardism: a change so that nothing really changes.

In 2007, the NSA, one of the most secretive US intelligence agencies, launched the PRISM program, through which it directly accessed the servers of Google, Microsoft, Facebook, Yahoo, and other internet giants, compiled billions of emails, chats, photos, phone call metadata (time, date, duration, and number called), and other information on social networks — and continues to do so.

Almost a year ago, thanks to the documents leaked by Edward Snowden, evidence of the PRISM program came to light, proving the NSA has carried out a program of mass domestic surveillance and data collection. For years the agency extended its tentacles in all telephone and internet communications, collecting all kinds of data. Through the cooperation of intelligence agencies in the United Kingdom, Australia, Germany, and the Netherlands, the NSA has become a threat to global privacy.

The extent of the surveillance is still difficult to measure. Only a small fraction of the many thousands of documents leaked by Snowden have been published. Wiretapping political leaders in more than 40 countries, collecting phone call metadata and geolocation records, intercepting servers, routers, and installing spyware, all reveal the extent of this global monitoring system.

The dissemination of classified documents triggered an international debate. Pressure from lawmakers and technology companies managed to spark discussion of reforming the NSA. However, not all members of Congress had the same kind of “reform” in mind.

On Thursday, those who seek to maintain the status quo achieved their first victory by passing the USA Freedom Act in the House of Representatives. While organizations critical of the NSA viewed the original draft of the bill as a first step, last minute changes to the legislation modified both the language of the bill and the hope of real reform.

Most of the controversy surrounding the bill involved defining the “specific selection terms,” language meant to restrict the scope of NSA surveillance. If the Senate approves the text of the bill without amendment, the NSA’s data collection would be limited to “specific selection terms” defined in the original draft as “persons, entities, and accounts.” However, the final draft in the House confusingly expanded the definition to include “addresses and devices,” further diluting the bill.

Current reform allows the NSA to intercept communications from or belonging to the “selection term” (a person, address, company, etc.), as well as anything else that contains information related to the term selected. In this way, the scope of surveillance will be expanded to invade the privacy of innocent people without a warrant. In addition, the NSA’s policy of “three hops” for collecting data will be limited to two, however, this minor restrictiondoes not achieve the promise of limiting the agency’s reach, nor neutralize its ability to invade the privacy of individuals.

Another point of controversy in this legislation was the removal of the clause that would have allowed the presence of a defense attorney in the court created by the Foreign Intelligence Surveillance Act (FISA), a body that serves more as a mere bureaucratic formality in obtaining authorization to spy. The FISA Court was created in 1978 to oversee requests for surveillance warrants from federal agencies. This process is carried out in sessions closed to the public, with only the government being represented in court and without a publicly available record. The USA Freedom Act, if signed into law, changes nothing in this regard.

The reform also does not address infringements on privacy in the rest of the world. The vote in the House took place during the same week that new revelations of the NSA’s activity abroad came to light. Recently published documents provided by Edward Snowden indicate that the NSA recorded the content of all telephone communications in the Bahamas. These issues are not addressed in this phony reform.

In fact, the support coming from the White House for this bill confirms that this is the sort of reform designed to carry on with business as usual.

“I don’t want to live in a world where everything that I say, everything I do, everyone I talk to, every expression of creativity, or love, or friendship is recorded,” said the now exiled Snowden when interviewed by The Guardian last year. The text of the USA Freedom Act does not bring us anywhere near the world that Snowden wants to live in.

The Senate now has the opportunity to amend the bill and give dignity to NSA reform. Should it fail to do so, Congressman Justin Amash, a sponsor of the original bill, warns that we risk maintaining and legalizing an unconstitutional domestic spying program on a mass scale.

 

Edward Snowden aparece en TED 2014: “Las revelaciones más grandes están por venir”

Edward-Snowden-TED-2014-960x623

Una de las conferencias más importantes del mundo, TED 2014, se está celebrando en Vancouver, Canadá. Como cada año, esta conferencia intenta reunir a expertos y personas interesantes de todo el mundo para dar charlas que inspiren y además, logren llegar al máximo número de personas posibles.

Uno de los invitados estrellas este año ha sido Edward Snowden, que evidentemente no ha podido desplazarse hasta Canadá ya que se encuentra en Rusia bajo un visado temporal de un año. Snowden no ha dado una presentación como tal, si no una entrevista junto al organizador de las charlas TED, Chris Anderson.

Esta ha sido una aparición especial, porque no estaba anunciada en ningún lado, sorprendiendo a todos los asistentes, sobre todo por el cómo se hizo, gracias a un robot que pone a la altura de una persona una pantalla con la videoconferencia.

Ol4eqJQ

Durante la entrevista, Snowden explicó los motivos ya conocidos de porqué decidió entregar toda la información que pudo recoger durante su tiempo como analista externo en su oficina de Booz Allen Hamilton, en Hawaii. Ante la imposibilidad de poder denunciar toda la información que leía y ante la nula protección legal que se les ofrece a los analistas externos de las agencias de seguridad, decidió hacer pública esta información a ante los medios.

Respecto a los estimados 1.7 millones de documentos que Snowden robó de los servidores de la NSA, afirmó que “las revelaciones más grandes aún están por venir” y si tenemos en cuenta todas las noticias que se han publicado acerca de las revelaciones de la NSA, es ciertamente preocupante.

A las preguntas se le unió el considerado “padre de Internet”, Sir Tim Berners-Lee, en una serie de preguntas que han tocado sobre todo las revelaciones publicadas hasta el momento, pero también personalmente a Snowden, sobre su vivencia de revelador de secretos y su posible vuelta a EU en caso de existir una amnistía por parte del gobierno.

Esta es la segunda aparición de Snowden en una conferencia, tras su panel durante el SXSW en el que llamó a empresas a implementar y mejorar los servicios de cifrado.

Como cada año, este evento genera muchísimas horas de vídeo de las charlas que poco a poco se publican en internet, por suerte la entrevista a Edward Snowden ha sido una de las más rápidas y ya se puede ver en la web de TED y en YouTube.

Por cierto, en el mismo día, un poco después de la presentación/entrevista, esto pasó, Sergey Brin junto a Edward Snowden, aunque sea virtualmente.

Snowden sirvió a la democracia; la prensa y HRW piden el perdón Las revelaciones sobre espionaje interno hicieron un gran favor a los ciudadanos The Guardian espera que cabezas más serenas permitan su regreso a EU con dignidad

 

Foto

Un autobús en Washington porta un mensaje de agradecimiento a Edward Snowden por sus revelaciones sobre el espionaje que realiza la NSA contra ciudadanos de Estados Unidos y otros países. Esta publicidad es respaldada por una ONG llamada ThankYouEdSnowden.orgFoto Reuters
Ap, Afp, Dpa y Reuters

The New York Times y The Guardian pidieron al gobierno del presidente estadunidense Barack Obama un perdón para Edward Snowden, ex contratista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) hoy refugiado en Rusia. El Times afirmó en su editorial de hoy que el experto no merece una vida de exilio permanente, miedo y fuga, ya que brindó un gran servicio a la democracia con sus revelaciones sobre el espionaje de Estados Unidos.

The Guardian, el diario británico que estuvo entre los primeros dos medios en revelar las filtraciones de Snowden se unió al pedido de clemencia al igual que la organización pro derechos humanos, Human Rights Watch (HRW).

Los diarios, que han desempeñado un papel en la publicación de las filtraciones de inteligencia de Snowden, sugirieron en sus respectivos editoriales que las filtraciones del ex contratista de la NSA sobre el programa de espionaje a escala mundial de Estados Unidos tuvieron tal importancia que superan con mucho sus posibles efectos negativos.

Considerando el enorme valor de la información que reveló y los abusos a los que fue expuesto, Snowden merece algo mejor que una vida de exilio, temor y huida permanente, comentó el Times. Pidió que se dé un acuerdo negociado, algún tipo de clemencia o un castigosustancialmente reducido, lo que permitiría dejar su exilio en Rusia.

Agregó que ahora los estadunidenses entienden hasta qué punto fueron vigiladas sus llamadas telefónicas, correos electrónicos y otro tipo de datos. La información entregada por Snowden a periodistas condujo a una necesaria revisión legal de la recopilación de inteligencia y llevó a que un panel presidencial pidiera una gran reforma de la NSA, e hizo un gran favor al país.

El editorial señaló que cuando alguien revela que funcionarios del gobierno han violado la ley rutinaria y deliberadamente, esa persona no debería enfrentar cadena perpetua a manos de ese mismo gobierno.

The New York Times recordó que la NSA violó la confianza del público estadunidense e infringió las leyes federales de privacidad miles de veces al año, socavó el sistema básico de codificación de Internet e infiltró las redes de comunicación de centros de datos en todo el mundo.

El diario británico The Guardianindicó también en un editorial que espera que cabezas más serenas en Washington trabajen en una estrategia para permitir el regreso de Snowden a Estados Unidos con dignidad, y que el presidente use sus poderes exclusivos para tratarlo humanitariamente y de forma que sea un ejemplo resplandeciente del valor de los filtradores de información y la propia libertad de expresión.

Sin embargo, el editorial de The Guardian admitió que es difícil imaginar que Obama otorgue a Snowden el perdón que se merece.

El director de HRW, Kenneth Roth, pidió un perdón para Snowden en un mensaje en Twitter. Snowden expuso una mala conducta grave. Otros que presentan denuncias oficiales fueron ignorados/perseguidos. Él debe ser indultado, dijo.

Al ser consultada por la prensa sobre estos llamados, la Casa Blanca remitió a declaraciones anteriores de Obama y funcionarios, que se negaron a considerar cualquier indulto o negociación, como propuso un funcionario de la NSA para el ex consultor de inteligencia, y lo instaron a retornar a Estados Unidos para hacer frente a los cargos de espionaje que se le imputan.

La semana pasada un juez federal determinó que la recolección de registros de llamadas telefónicas por parte de la NSA era legítima. Su fallo será objeto de una apelacion, mientras otro magistrado cuestionó la constitucionalidad del programa de vigilancia.

The Washington Post reveló hoy que la NSA se encuentra a punto de crear un ordenador cuántico capaz de descifrar cualquier código informático que proteja secretos.

 

Los cables sobre México en WikiLeaks

Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks