Quedarse o irse antes que te maten, la historia de un éxodo Venezolano

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29/06/2015

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COMPOSICIÓN FOTOGRÁFICA: MERCEDES ROJAS PÁEZ-PUMAR
DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS | ME VOY O ME QUEDO | MIGRACIÓN |

La coyuntura política, económica y social ha trastocado la dinámica. Venezuela pasó de ser un país receptor de emigrantes, a uno al que se le escapa su caudal de talentos y emprendedores. Quienes se marchan en su mayoría no son los más desposeídos sin formación profesional, sino la clase media con un alto nivel académico. Huye de la muerte o la inseguridad jurídica

 Venezuela atraviesa una crisis económica y social que ha ocasionado un auge migratorio y de fuga de cerebros, causando un impacto tanto en lo individual, con historias de éxito o fracaso, como en lo colectivo, con un país que mira impávido el éxodo de su talento humano —como la corriente incontenible de un dique que se rompe.

El día 6 de junio de 2015, se realizó en la sede del diario El Nacional el encuentro denominado: Lo que debes saber antes de emigrar, la coyuntura venezolana para entender el dilema de la migración”. En él, los expertos Oscar Hernández Bernalette y Alfredo Zuloaga facilitaron herramientas para comprender esta nueva realidad y, en consecuencia, tomar la decisión más acertada.

¿Por qué el adiós?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la emigración es un derecho humano. La Declaración Universal de Derechos Humanos (1948), prevé en su artículo 13 1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. 2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar…”.

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No obstante, Hernández Bernalette señala que la migración no es una salida fácil. Es una decisión que inicia con la búsqueda de una mejor calidad de vida. Asegura que el proceso comienza antes de llegar a destino, desde el momento en que la persona valora como opción la alternativa de irse; ocasionándole cambios emocionales y productivos.

“En Venezuela se está viviendo una tragedia”, apunta el también embajador, politólogo y coautor del libro Me voy o me quedo, como preludio a una lúcida reflexión sobre la partida de miles de conciudadanos en tiempos recientes. “El capital humano que ha perdido la nación en los últimos años supera el daño producido por la destrucción del aparato productivo”.

En este orden de ideas, el profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Tomás Páez, coordinador general del estudio La comunidad venezolana en el exterior ¿Una nueva modalidad de exilio?, revela que cerca de 1.5 millones de venezolanos han abandonado el país, y 88% de ellos lo hizo en los últimos 15 años; lo cual inevitablemente se asocia con la llegada al poder de Hugo Chávez y su revolución bolivariana. Más del 90% de estos migrantes porta títulos universitarios y un 40% estudios de maestría.

De acuerdo al referido estudio, dicha migración masiva, sin precedentes en la historia local, se motiva principalmente por la inseguridad personal y la inseguridad jurídica, y la falta de opciones para progresar. Si bien el promedio mundial de migrantes es del 3%, el país supera la cifra. “Debido a que entre el 4 y el 6 por ciento de la población venezolana está fuera; un dato que sorprende. Hay fuga de inversionistas, hay fuga de empresarios, hay una fuga de médicos, hay una fuga de comunicadores sociales, hay fuga de ingenieros de la industria petrolera. Es realmente impresionante”, Acota Páez.

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Según un informe elaborado por la Oficina contra la Droga y el Delito de la Organización de las Naciones Unidas, publicado en 2015, Venezuela fue ubicada como el segundo país más violento del mundo. Datos del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) reflejan que desde 1999 hasta mayo de 2015 se registraron 252.073 muertes violentas. Según el portal El Cooperante, en el primer año de gobierno del chavismo, 1999, se produjeron 5.968 muertes violentas. En números del OVV, para el año 2014 se registró la alarmante cifra de 24.980 homicidios, a una tasa de 82 muertes por cada 100 mil habitantes. En comparación, el promedio mundial oscila entre 6 y 7 homicidios por cada 100 mil habitantes —Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD. Es decir, que la tasa en Venezuela es 10 veces la mundial. Todos estos números bañados de sangre y vestidos de luto azuzan a los criollos a tomar una maleta con sus recuerdos para desempacar en otro confín.

Antes de tomar cualquier decisión, Hernández Bernallette recomienda preguntarse lo siguiente: ¿mi realidad objetiva me permite irme? ¿Estoy consciente de lo que implica esta decisión? ¿Tengo garantizado un empleo o voy a aventurar? ¿Me marcho con la garantía de vivir mejor o a pasar trabajo? ¿Quién soy aquí y a qué cosas renuncio para empezar a construir de cero? ¿Cuáles son mis recursos internos y externos para superar los obstáculos y el período de adaptación? ¿Cuento con alguien que me apoye en el destino elegido o debo empezar por mi cuenta?

El abogado especialista en temas migratorios Alfredo Zuloaga coincide en señalar que irse tomando atajos conduce a futuros problemas. La planificación es la clave para un proceso exitoso. “Cada circunstancia migratoria es única y por ende, debe valorarse en su contexto”.

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No es igual una persona joven sin carga familiar ni patrimonio propio, ligero de ataduras y responsabilidades, que una pareja con hijos pequeños, trabajo y vivienda propia. No es lo mismo un chef, oficio con características universales, que un abogado impedido de ejercer por la diferencia legislativa de cada país. Asimismo, tendrían ventaja aquéllas personas que cuentan con una doble nacionalidad, a quienes tengan que tramitar visados especiales o correr el riesgo de la ilegalidad.

Sí, quedarse

Es imprescindible saber diferenciar entre huir del país, privando la desesperación a cuestas; a marcharse con un plan específico. Existe una idea romántica que tiende a confundir la experiencia del turista con la del migrante, dos realidades completamente distintas, cuyo desengaño puede conducir a un cuadro intenso de stress, bautizado por el psiquiatra español Joseba Achotegui como el Síndrome de Ulises”.

Para Zuloaga la migración no es irreversible. La “remigración sería una consecuencia del flujo y contraflujo natural de quienes regresan porque culminaron sus estudios en el extranjero, terminaron su relación laboral, o simplemente volvieron con las tablas en la cabeza” al encontrar dificultades mayores a las de su lugar de origen. “Muchos aún no han comprendido siquiera que ya migramos de Venezuela a algo distinto que es la República Bolivariana de Venezuela”, remata.

Hernández Bernalette repite como un mantra que para emigrar hay que prepararse. “Pegar la carrera o irse impulsivamente suele conducir al fracaso. Las consecuencias que se pagan por recomenzar la vida en otro lugar sin tomar las previsiones del caso son muy duras. “Emigrar es una decisión de vida demasiado seria para tomarla sin la adecuada evaluación y preparación”, insiste.

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Según ambos expertos, la migración no solo afecta a la persona y a su círculo familiar, sino que impacta al país por el recurso humano calificado que no regresa. Consideran que si vemos los ejemplos de otros países, se puede afirmar que Venezuela superará su crisis actual. El problema consiste en la dificultad de reconstruirla sin el capital humano que no está. “Venezuela está enferma. Si los más preparados se marchan… ¿quién va a ayudarla?”.

¿Por qué hoy en Venezuela no estalla otro Caracazo?

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23/03/2015
CRIMINALIDAD | CRISIS ECONÓMICA | INFLACIÓN | POBREZA | VENEZUELA |

Es la pregunta que muchos se hacen por estos días en Venezuela. Con una inflación que devora el poder adquisitivo de los ciudadanos, una moneda que vale menos que el papel donde se imprime, unos registros de violencia pavorosos y colas “hasta para respirar”, ¿cómo es posible que en este país no se haya desatado una rebelión popular?

Un grupo de especialistas lo explican para El Estímulo.

El “Caracazo” es un fantasma que aparece –y espanta- en todas las conversaciones. “Por menos de esto, arrancó el ‘Caracazo’”, se escucha en la barra de la panadería, la caja del supermercado y el andén del metro. Luego, cada quien elabora su teoría sobre por qué “no pasa nada”. Que si la gente se acostumbró a lo malo, que si el venezolano es muy pasivo. Todos buscan una explicación para algo que, al parecer, no la tiene.

“Las condiciones para un estallido social existen”, reconoce José Vicente Carrasquero, profesor de Ciencias Políticas de las universidades Simón Bolívar (USB) y Católica Andrés Bello (UCAB).

Carrasquero identifica los dos elementos que desactivarían la bomba popular: “1) la mayoría de los venezolanos están muy ocupados en sus asuntos privados y familiares como para intercambiar con los otros posiciones con respecto a lo que está pasando”.

“El venezolano se encuentra en una situación de supervivencia que le ocupa la mayor parte de su atención y su tiempo vital; y 2) el Gobierno posee en estos momentos una capacidad y voluntad represiva sin precedentes en nuestra historia reciente. Además, en su discurso y a través de todos los medios a su disposición, hace saber que está dispuesto a usar esa capacidad represiva ante cualquier alteración del orden público”, agrega Carrasquero.

El analista Carlos Raúl Hernández ni se pasea por ese escenario. “No creo en ningún estallido social, ‘Caracazo’ ni cosa por el estilo. Eso solo ocurre cuando se produce un motín y, por alguna razón, no hay una respuesta policial contundente y oportuna. De esa forma, el conflicto se extiende”, sentencia lapidario.

Desde una perspectiva chavista, el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Central de Venezuela, Jesús Silva, considera probable que surjan “focos de desorden público en supermercados y farmacias” como reacción ante la escasez y las colas.

“Tal desorden pudiera agravarse con el estímulo de saboteadores y bandas delictivas vinculadas al ala radical de la oposición. Frente a ese hipotético escenario, el Gobierno nacional luce entrampado por el retroceso productivo en Venezuela, la anarquía de las importaciones, menos recursos por los bajos precios del petróleo, la corrupción y el burocratismo. Expresado de otro modo, sin Chávez y sin petróleo caro, los males ancestrales de Venezuela se agravan”, indica el experto en Derecho Constitucional.

El juego del miedo

La consultora Carmen Beatriz Fernández echa mano de la teoría para tratar de interpretar la realidad venezolana. “La gente no acude a la rebelión en función de lo mal que vive, o lo mal que pueda estar, sino en función de cómo empeoran sus condiciones de vida. La privación relativa genera frustración, y la frustración deviene en violencia y agresión. No lo digo yo, es la tesis de Ted Gurr, un académico de la ciencia política de la prestigiosa Princeton. Gurr desarrolló su tesis de la privación relativa, que define como la tensión entre el estado actual de las cosas que recibes y las que crees merecer”, apunta.

Aunque la República Bolivariana no está en llamas, Fernández pone de relieve los minúsculos incendios cotidianos que se riegan como la pólvora por el territorio nacional. “El estallido puede estar sucediendo delante de nuestras narices, pero se trataría más bien de cientos de pequeños estallidos.

El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) registró en el mes de enero de 2015 al menos 518 protestas, equivalente a 17 protestas diarias en todo el país. Ese número representa 16% más que el registrado en enero de 2014, cuando fueron 445”, subrayó.

Ahora, sigue la interrogante pendiente: ¿por qué no explota un nuevo ‘Caracazo’? La directora de Datastrategia plantea una respuesta que se sujeta de dos razones: “Por un lado y aunque la democracia venezolana se ha deteriorado notablemente en los últimos dos años, creo que Venezuela sigue siendo un país demócrata, y no por su antidemocrático desempeño institucional, sino por las convicciones de su gente.

Los venezolanos son un pueblo demócrata y la expectativa de una elección en el horizonte democrático aminora las presiones sociales, crean una válvula de escape importante. En segundo lugar, también importante, por miedo a la represión. Aún con esos indicadores tan duros en lo socioeconómico, quizás el peor indicador de la gestión del presidente Nicolás Maduro es el deterioro acelerado de los Derechos Humanos. En la actuación de los cuerpos policiales arrecia la represión, no pocas veces con resultados fatales. Ese factor constituye, sin dudas, un inhibidor de la rebelión popular”, afirma.

¿Qué significa una amenaza de seguridad nacional para EEUU?

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09/03/2015

AMENAZAS | ESTADOS UNIDOS | SEGURIDAD NACIONAL | TERRORISMO | VENEZUELA |

Venezuela se encuentra en una especie de “lista negra” de EEUU. Un artículo de la Universidad Wright de Ohio, Estados Unidos, expone las razones por las cuales una organización o un país puede caer en esa nómina. Calzaría en la categoría de “terrorismo”. 

El presidente de Estados Unidos Barack Obama publicó el lunes 9 de marzo una orden ejecutiva en la que señala la situación en Venezuela como amenaza extraordinaria e inusual a la seguridad nacional y política exterior estadounidenses. Esta medida tiene un alcance mayor a la ley de sanciones que llevó a cabo Obama en diciembre de 2014.

¿Qué significa esto?

Hasta nuevo aviso, Venezuela se encuentra en una especie de “lista negra” de EEUU. Un artículo de la Universidad Wright de Ohio, Estados Unidos, expone las razones por las cuales una organización o un país puede caer en esa nómina.

La estrategia de contrainteligencia del FBI (Federal Bureau of Investigation, por sus siglas en inglés) se basa en un conjunto de amenazas a la seguridad nacional. Combina dos elementos: la Lista de Asuntos de Amenaza -ocho categorías de actividades que conciernen a EEUU, sin importar la potencia extranjera o entidad que se involucre en ellas- y la Lista de Países de Amenaza -clasifica a los que más preocupan a Estados Unidos.

Al FBI le corresponde investigar las actividades de cualquier país que se relacione con los siguientes ocho asuntos:

1. Terrorismo: este asunto concierne a cualquier actividad que esté patrocinada o coordinada por un país o entidad. Involucra violaciones de las leyes de Estados Unidos o de cualquier Estado si se cometen en la jurisdicción de EEUU o de cualquier Estado. También si intimida intencionalmente a sus ciudadanos para influir en la política de cualquier gobierno para afectar su conducta mediante asesinatos o secuestros. Por último, aunque ocurran fuera de Estados Unidos porque trasciende las fronteras en cuanto a los medios por los que estos actos son cometidos.

El internacionalista y profesor de la Universidad Central de Venezuela, Felix Gerardo Arellano, explicó que Estados Unidos vincula al gobierno venezolano con organizaciones vascas, colombianas e iraníes que califican de “terroristas”. Esta puede ser una de las razones por las cuales Venezuela pasó a ser una “amenaza extraordinaria e inusual a la seguridad nacional y política exterior estadounidenses” según el comunicado de la Casa Blanca.

Asimismo, Arellano señaló que la situación de los derechos humanos en Venezuela está alterada y que según sentencias de la Corte Interamericana de DD HH en Venezuela hay prácticas de tortura y de detenciones arbitrarias. Esto quiere decir que Venezuela calza en esta categoría según la opinión del internacionalista.

El comunicado emitido el 9 de marzo expone que “la nueva acción ejecutiva apunta a personas involucradas o responsables en la erosión de las garantías de derechos humanos, persecución de oponentes políticos, cercenamiento de la libertad de prensa, el uso de violencia y violación de derechos humanos, y abusos en respuesta a protestas antigobierno, el arresto arbitrario y detención de manifestantes antigobierno, así como la corrupción pública significativa por oficiales del gobierno de alto rango en Venezuela”.

El texto especifica que la orden ejecutiva no tiene como objetivo la economía ni el pueblo de Venezuela.

2. Espionaje: este asunto concierne actividades de inteligencia coordinadas o patrocinadas por un poder en contra el gobierno de EEUU, personas, establecimientos o corporaciones estadounidenses. Supone la identificación, coleccionar o hacer un blanco de información nacional de defensa.

3. Proliferación: actividades en contra del Gobierno de Estados Unidos, corporaciones, establecimientos y personas estadounidenses que involucra la multiplicación abundante de armas de destrucción masiva -químicas, biológicas o nucleares- y su distribución; además se refiere a la proliferación de armas convencionales.

4. Espionaje económico: actividades de inteligencia que implican la adquisición ilegal o clandestina de información financiera sensible, información sobre comercio y políticas económicas, información de propietarios económicos o tecnologías críticas. Asimismo, hacer un blanco o influir en políticas económicas sensibles.

5. Amenazas a la Infraestructura Nacional de Información: se refiere a hacer un objetivo de instalaciones, personal, información, computadoras, cable, satélites o sistemas de telecomunicaciones asociadas con la Infraestructura Nacional de Información.

6. Amenazas al gobierno estadounidense: esto involucra al que pretenda hacer un objetivo de la comunidad de inteligencia, asuntos exteriores o económicos y establecimientos de defensa estadounidenses.

7. Dirección de Imagen: se refiere a manipulación de información, comunicación de información falsa o a la propagación de información engañosa y comunicaciones diseñadas para distorsionar la percepción pública de EEUU desde la política exterior hasta estrategias económicas.

8. Actividades de Inteligencia Extranjera: cualquier otra amenaza en contra del gobierno de EEUU, personas, establecimientos o corporaciones estadounidenses.

¿Por qué Venezuela tiene tantos pleitos con inversionistas internacionales?

Publicado el Martes, 7/October/2014

Un dato quizá desconocido: Venezuela es el país con más casos pendientes en el Centro Internacional para el Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial, el principal mecanismo establecido para dirimir problemas entre Estados e inversionistas. Venezuela acumula 27 casos, seguida de Argentina, con 22, y Egipto, con 13.

Foto: AFP

Por estos días se espera el fallo del pleito entre Caracas y la petrolera estadounidense Exxon Mobil, que reclama US$10.000 millones de compensación por la nacionalización de sus bienes y derechos en el país sudamericano.

Aunque Venezuela se retiró del Ciadi en 2012 -porque el entonces presidente, Hugo Chávez, decía desconfiar de sus procedimientos-, firmó esos contratos antes, por lo que debe atenerse a sus decisiones y pagar en caso de que el fallo la obligue a indemnizar a un inversionista.

El Ciadi no es un tribunal: se trata de una secretaría del Banco Mundial que se ocupa, exclusivamente, de resolver casos que enfrentan a un Estado receptor de inversiones y a unaempresa con base en otro Estado.

La oficina presta el servicio de tribunales y de administración y ayuda a las partes a designar a los tres árbitros que son quienes emitirán el fallo. Las partes escogen dos árbitros y estos designan al tercero.

¿Por qué?

La razón por la cual Venezuela tiene tantos casos pendientes en el Ciadi tiene que ver con la ola de nacionalizaciones.

Entre 2006 y 2008, el gobierno del fallecido presidente Chávez, realizó una ambiciosa serie de expropiaciones que, en algunos casos, y sobre todo en los petroleros, generaron demandas, pues los inversionistas consideraron que la nacionalización violó el derecho internacional.

Banco Mundial

De los 27 casos venezolanos, unos cinco procesos deben ser dictaminados antes de que termine 2015.

Cuánto puede llegar a pagar Venezuela por estos casos es una pregunta difícil de responder, pues no se saben con exactitud los montos demandados por los inversionistas y, además, la cifra varía según lo que finalmente fallen los árbitros.

Según un reciente informe del ODH Grupo Consultores, que tiene sede en Caracas, se conocen los montos solicitados por 13 de las 27 demandas, y solo estos llegan a US$53.066 millones.

Mientras que un estudio del Scotia Bank, un banco de inversiones canadiense, calcula que el monto está en torno a US$24.000 millones.

La mayoría de los expedientes sobre Venezuela abiertos en el Ciadi tienen que ver con hidrocarburos y minería, lo que es normal considerando que se trata de una potencia petrolera y que en años previos al gobierno de Chávez había adelantado un política para atraer inversionistas extranjeros al negocio.

“En lo que se refiere a petróleo, Venezuela tiene unas condiciones muy competitivas”, le dice Alejandro Grisanti a BBC Mundo, director para América Latina de Barclays Capital, un banco de inversiones.

“Explotar petróleo es muy barato, hay en muchas cantidades, el riesgo de exploración es bajo, el crudo está a apenas 100 metros bajo tierra (mientras que en Brasil a 3km), así que muchas empresas preferían quedarse”, dice Grisanti.
Ejercicio de soberanía

La expropiación es una potestad que tienen los Estados en el ejercicio de su autonomía, aunque en medio de la polarización política en Venezuela, algunos frecuentemente lo consideren un procedimiento injusto y contraproducente para la salud económica nacional.

De acuerdo con la legislación venezolana, cualquier nacionalización implica una indemnización, un pago por los activos que el inversionista tiene en el país receptor de dicha inversión.

Venezuela suscribió incluso durante la llamada ola de nacionalizaciones varios tratados de inversión, pero en 2012 se salió del Ciadi porque, según Chávez, el organismo está controlado por Estados Unidos.

Gráfico del ODH

“El gobierno yanqui verá, pero nosotros no nos vamos a doblegar ante el imperialismo yanqui y sus obstáculos”, dijo Chávez en su anuncio en el marco de la disputa que mantiene con la empresa estadounidense Exxon Mobil.

Sin embargo, como los tratados de inversión que están siendo resueltos ahora se firmaron antes de 2012, Venezuela no está exenta de pagar en caso de que pierda.

“Que alguien crea que tal o cual expropiación fue inconstitucional o no es irrelevante”, le explica a BBC Mundo el abogado venezolano José Ignacio Hernandez.

“Lo que el Ciadi mira es si se violó o no el derecho internacional, al que Venezuela se somete en el momento en que firma un tratado bilateral de inversiones”, asegura el profesor de la Universidad Central de Venezuela.

Algunos consideran que la instancia se inclina frecuentemente por las empresas, aunque la oficina afirma que su labor busca garantizar la seguridad de los inversionistas y favorecer eldesarrollo económico de los estados receptores.

“La organización es bastante independiente y es mentira que haya una inclinación hacia los inversionista, pues es gente seria, con reputación, que es además escogida por los Estados”, dice Hernandez, quien considera que el proceso es “objetivo y eficiente”.

Gráfico cortesía del Grupo ODH Consultores.

¿Pagar o no pagar?

Hace dos semanas, el Ciadi falló en contra de Venezuela en el pleito con la minera estadounidense Gold Reserve.

Sin embargo, si Venezuela ganó o perdió depende de cómo se mire: el país tendrá que pagar US$740 millones, lo cual se puede considerar una victoria para Caracas puesto que inicialmente la minera solicitaba US$2.000 millones.

“Es difícil saber si salen en contra o a favor, porque depende mucho de lo que en un principio se pidió y de si hubo algún tipo de indemnización durante la nacionalización”, dice Grisanti.

José Ignacio Hernandez añade que Venezuela tiene un buen historial con estos casos: “La estadística es favorable, porque aunque han tenido que pagar la mayoría de las veces, ha sido menos de lo que inicialmente les piden”.

Aunque Venezuela puede apelar, si no paga se arriesga a que le embarguen activos en el exterior, como las tres refinerías Citgo, que están en EE.UU.

Hernández, sin embargo, no cree que el gobierno deje de pagar en caso de que el fallo le obligue a hacerlo.

“Normalmente los Estados terminan pagando porque el incumplimiento, más allá de lo legal, te afecta mucho tu reputación internacional”.

Epidemia por el virus chikungunya colapsa clínicas de Caracas

Publicado el Sábado, 27/Sep/2014

Los enfermos con fiebre y dolores articulares hacen cola para ingresar en las clínicas y centros sanitarios de Caracas, cuyas salas de urgencias se hallan abarrotadas de pacientes con síntomas de estar infectados con el virus chikungunya, una nueva epidemia que se expande como la pólvora en Venezuela y que ha tomado desprevenidos a sus ciudadanos. El doctor Rafael Orihuela, exdirector del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela, denunció durante una entrevista a ABC que el colapso de los centros hospitalarios se debe a que las autoridades no han tomado las medidas de prevención y control, anunciadas por el presidente Nicolás Maduro mientras adelanta su intención de donar cinco millones de dólares para combatir el ébola.

La noticia de que Maduro ofreció una donación en Nueva York para sumarse a la lucha contra el ébola, ha desconcertado a los venezolanos porque no ven igual trato en su propio país. «La República Bolivariana de Venezuela se suma decididamente con un aporte de 5 millones de dólares para todos los fondos que se están creando y apoyar a nuestra África, que es apoyar a los pueblos necesitados del mundo», dijo el mandatario ante la Asamblea de la ONU.

Para Orihuela, el problema de Maduro es que «regala dinero en otro lado. Es un demagogo e irresponsable mientras su anunciado estado mayor para combatir el chikungunya no ha arrancado todavía, las clínicas han colapsado por el aluvión de enfermos con fiebre y no tenemos siquiera acetaminofén para el tratamiento».

En las farmacias hay escasez de acetaminofén, mientras en la calle los buhoneros (vendedores ambulantes) especulan y lo venden muy caro. La ministra de Salud, Nancy Pérez, aseguró que hay unas 428.000 pastillas, que serán distribuidas. «Parece mucho pero es nada si se tiene en cuenta que el tratamiento requiere de cuatro tabletas por día durante cinco días, lo que alcanza solo para 21.000 personas», señala Orihuela

Pero hace falta más acetaminofén debido a la expansión veloz del mosquito portador del virus y su contagio entre la población. «La tasa de ataque, del 63%, es la más alta por cada virus y picadura de mosquito», dice el médico.

La chikungunya, originaria de África y que produce fiebres altas y fuertes dolores en las articulaciones, llegó a Venezuela hace unos tres meses y medio. Hasta ahora ha causado al menos unas trece muertes, según la Academia Nacional de Medicina. Los ocho primeros fallecimientos se produjeron en el Hospital Central de Maracay, hace unas tres semanas.

«En estos momentos la población afectada pasa de los 120.000 infectados. Su proyección oscila entre 10 y 15% de la población, por lo que tendremos entre 600.000 y 700.000 afectados por el virus. En total habrá unos tres millones de venezolanos picados por este mosquito, pero no todos desarrollarán la enfermedad», dijo Orihuela.

Además de la fiebre alta, los pacientes presentan fuertes dolores en las articulaciones, así como erupciones y rosetas en la piel como si se tratara de viruela. El virus es trasmitido por el mismo mosquito que transmite el dengue, Aedes aegypti, y por la variante Aedes albopictusaunque, pero la enfermedad tiene síntomas diferentes.

Municipios fumigados

Los municipios caraqueños de Chacao y del Hatillo han tomado la iniciativa de fumigar sus comunidades. Pero si la campaña de erradicación del mosquito no es global y nacional, es muy difícil su combate.

Hay una sobrepoblación de mosquitos. «El famoso Patas Blanca y el Mosquito Tigre. Los dos están en Venezuela», afirma Orihuela. «Su presencia ha subido del 8 al 28% por cada diez viviendas. Cuando se tienen más de diez mosquitos se considera que estamos frente a una situación de epidemia», asegura el exdirector del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela.

Fuente: LUDMILA VINOGRADOFF – ABC.es

#Venezuela se queda sin jóvenes, 1.600.000 ya han emigrado

Se estima que un millón 600 mil venezolanos están fuera del país, de esta cifra un 90 % de la emigración nacional es de graduados universitarios, 40 % tiene maestría y 12 % tiene doctorado.

 

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Cuesta tomar la decisión, pero cada día son más los valientes que lucharon por un cambio y que ahora prefieren esperarlo desde afuera. Con un nudo en la garganta y el vacío en el estómago, miles de venezolanos le anuncian a sus familias el “me voy” más nostálgico de sus vidas. El asiento de un avión los llevará a cualquier otra parte del mundo con un boleto que tiene fecha de vuelta por mera formalidad. Comprar el pasaje es, tal vez, el paso más sencillo de esta decisión.

El destino lo tiene claro. Flavia Nieto se irá a probar suerte en Panamá. Empezará de cero, pero con un punto a su favor: su hermana, quien tiene seis años residenciada en el país centroamericano. A sus 24 años tiene dos profesiones -periodista y contadora- y al menos tres años de experiencia en el campo aboral. Su currículum solo pasa a engrosar las estadísticas de los venezolanos que optaron por el plan B, ese de buscar un mejor destino lejos de la tierra que los vio nacer.

Y es que Venezuela pasó de ser un país de inmigrantes a una nación que ve partir a su talento, con un repunte tan importante como aterrador evidenciado desde 1999, según detalla Tomás Páez, sociólogo y profesor de la Universidad Central de Venezuela en conversación telefónica con La Verdad. Al menos un millón 600 mil venezolanos están fuera del país, lo que representa entre el cuatro y seis por ciento de la población nacional. “Para un país que nunca fue de emigrantes, la cifra más baja ya es enorme”. De este grupo, un 88 por ciento -un millón 400 mil personas- armó sus maletas en los últimos 15 años.

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En su más reciente trabajo, realizado con investigadores asentados en países como Francia, España y Estados Unidos, Páez abordó la realidad de estos emigrantes y jerarquizó las tres razones fundamentales que provocaron la estampida. La inseguridad jurídica y personal, ligada al ámbito político, fue quizás la más repetida. Esto, junto a las dificultades para el crecimiento económico y el desarrollo personal, además de la ausencia de libertades y la creciente impunidad.

“Estamos en un país en el que desapareció el 40 % del parque industrial junto al 12 % del parque empresarial, lo que implica menos fuentes de empleo privado y la imposibilidad para el venezolano de percibir un salario que le permita acceder a un vehículo o una casa, bienes que hoy en día parecen una utopía para la gran mayoría. Vivimos con uno de los índices de inseguridad más altos del mundo, con una fuerte escasez de productos básicos y desabastecimiento que empeora cuando los inversionistas prefieren iniciar sus negocios fuera de Venezuela ante la falta de garantías”.

Flavia explica con nostalgia por qué se va del país. Aunque el catedrático no la consultó para su estudio, su relato encaja en los resultados de la investigación. “Tengo dos trabajos y aún así no puedo vivir sola. El sueldo no alcanza para nada, no tengo capacidad de ahorro, ni pensar en comprarme un carro porque o no hay o simplemente los precios son impagables. Aquí uno vive en constante zozobra, con un miedo permanente a que nos roben o maten. No tengo posibilidades de surgir”.

Contra reloj

Desempolvar los documentos de abuelos inmigrantes para rescatar aquella nacionalidad olvidada; búsqueda incansable de trabajo -en el país destino- con un título universitario recién adquirido -y que de poco sirve en Venezuela-, asilo político o proyectos de inversión. Por cualquier vía los venezolanos se juegan su última carta fuera en una nación extraña.

De acuerdo con un informe sobre Estimado de Migración del Banco Mundial (BM), para 2010 los seis primeros países receptores de venezolanos emigrantes fueron Estados Unidos, España, Colombia, República Dominicana, Portugal y Canadá. Cuatro años después la lista se mantiene, con agregados como Panamá, Chile, Ecuador, Francia, Italia e incluso Australia.

De los resultados preliminares del trabajo de Páez, se desprende que un 90 % de la emigración nacional es de graduados universitarios, 40 % tiene maestría y 12 % tiene doctorado. “Se fugan nuestros cerebros, nuestro capital humano y profesional, que va a crear riqueza a otros países”. Y para irse una profesional como Flavia, que ve pocas oportunidades para desarrollarse en su tierra, debe cumplir una serie de trámites que le facilitarían su entrada en la que será su nueva nación.

La joven periodista y contadora sabe lo que necesita: título universitario, notas certificadas, programas de estudios y certificación internacional de antecedentes penales; todos legalizados y apostillados. Los ministerios de Educación Universitaria, el de Relaciones Interiores, Justicia y Paz; y el de Relaciones Exteriores son los objetivos, pero desde que inició el año estas sedes duplicaron su número de visitante, y la mayoría no pasa de 35 años.

“Para pedir los antecedentes penales ahora se hace por Internet y la página web siempre está colgada. Si uno va a la capital a tramitar los otros documentos gastas en pasajes, estadía y comida. Me han dicho que en el de Educación Universitaria entregan 50 números en la mañana y 50 en la tarde, y la gente llega de madrugada. Lo mismo pasa en el de Relaciones Exteriores, que no es por número, pero sí por hora de llegada, a las 6.00 de la mañana ya hay más de 100 personas en cola”.

Flavia no dudó en asesorarse con un gestor, de aquellos que no faltan en este proceso de revolución cuando de agilizar trámites se trata. Pueden cobrar entre tres mil y cinco mil bolívares por los documentos, y se tardan de dos a tres semanas en entregarlos. “Gasto menos que yendo a Caracas”. Su fecha tentativa de viaje es en febrero del próximo año. Mientras resuelve la documentación aquí, aún tiene cinco meses para tramitar su proceso allá. Para eso necesita entre dos mil 500 y tres mil dólares. El abogado ya está contactado, solo hay que esperar que el tiempo corra.

Cifras desalentadoras

96 % de los venezolanos que emigra no tiene planes de regresar.
1 de cada 10 venezolanos asegura estar buscando información o realizando trámites para emigrar del país.
3 de cada 10 venezolanos tienen algún familiar en otro lugar del mundo.
Aumentan las visitas a los consulados

 

“Nuestros cuerpos están presos, pero el espíritu sigue libre”

01/09/2014

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Habla Sairam Rivas desde la cárcel

La líder estudiantil Sairam Rivas lleva más de 100 días detenida en el Sebin. Es una de las 74 personas que aún están presas por protestar en contra del gobierno de Maduro.  En declaraciones exclusivas a Runrun.es, habla de puño y letra sobre sus planes cuando salga de la cárcel. Insiste en continuar su lucha por la libertad

Casi cuatro meses tras las rejas no han amainado el ímpetu inicial de Sairam Rivas, el mismo que la llevó a convertirse en dirigente estudiantil. “Por supuesto que continuaré (al salir en libertad). En principio debo dedicarle unos días a mi familia, que atraviesa por una situación delicada de salud. La injusticia nos hace más firmes y este encierro nos forja nuestro carácter. Además, en las condiciones en que se encuentra Venezuela, mientras miles de jóvenes y estudiantes sigan presos, con procesos abiertos y régimen de presentación, y que además nuestro futuro esté hipotecado, se debe seguir luchando por la libertad de elegir a donde ir y vivir en condiciones dignas, con expectativas de progreso y ascenso social. Donde las familias puedan tener la esperanza de un futuro mejor”.

Como todos los miércoles, el 23 de agosto fue día de visita en el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). Pero la jornada no transcurrió como otras en el Helicoide, no sólo por la lluvia torrencial que colapsó Caracas. Los seis estudiantes que permanecen detenidos desde hace casi cuatro meses no recibieron a los miembros de la organización Provea, que se propusieron comprobar las denuncias de maltratos. Los activistas de derechos humanos no lograron entrar porque los uniformados se lo impidieron. No pudieron encontrarse con los jóvenes presos, entre ellos Sairam Rivas, la líder estudiantil que fue detenida la madrugada del 8 de mayo cuando la Guardia Nacional Bolivariana desmontó el campamento en la plaza Alfredo Sadel de Las Mercedes, en Caracas. Es una de las 74 personas que siguen privadas de libertad desde que estallaron las protestas el pasado febrero, como registra el Foro Penal.

A fuerza de estar más de 100 días tras las rejas, la presidenta del Centro de Estudiantes de la Escuela de Trabajo Social (Ceets) de la Universidad Central de Venezuela (UCV) se ha armado una rutina. Inquieta, no puede dedicarse a las mismas actividades que hacía antes de ser detenida –entre ellas, el modelaje-, pero no de detiene. “Leo y escribo permanentemente en la habitación que comparto con mis compañeras de los otros campamentos. Leemos libros en conjunto y los discutimos. Luego de 50 días privada de libertad comencé a salir al sol 2 horas, dos veces por semana. Igualmente, dos veces a la semana veo a mis familiares y abogados. Aunque nuestros cuerpos están presos, nuestro espíritu sigue libre. Sabemos que no cometimos ningún delito. Aprovechamos el tiempo para la formación y la escritura que arraiga el conocimiento”.

Tuvo que suspender sus estudios de Trabajo Social cuando fue detenida. “Nunca dejé de estudiar. Estaba en cuarto año de mi carrera y cursaba prácticas profesionales en conjunto con otras materias. Sin embargo, en el Consejo de Escuela se aprobó elaborar un plan de estudios especial para que no se vean perjudicados mis estudios”.

Ha escrito cartas a pulso a varias figuras públicas, no sólo en Venezuela, sino en el extranjero, como el Papa Francisco. La única que le ha contestado es la rectora de la UCV, Cecilia García Arocha. También respondió de puño y letra algunas preguntas aRunrun.es.

Asegura que su detención es injusta. “El hecho de estar apresada sin pruebas que me incriminen, ya es una violación a mis derechos. Cuando vemos la forma en que ha procedido todo el proceso jurídico es una constante violación a nuestros derechos”.

A Sairam se le imputan tres cargos: Instigación a la desobediencia de las leyes en grado de autor; agavillamiento, y uso de menores para delinquir. “Pero luego de que el juez diera tiempo a los fiscales para acomodar la acusación el pasado 23 de julio, es notable que hubo un ensañamiento aún mayor contra mí ya que en los cargos me pusieron en grado de autor. A otros de mis compañeros les imputan el delito de  uso de sustancias explosivas y sustancias ilícitas. Claro, todo sembrado”.

 

¿Ese ensañamiento está relacionado con su victoria en las elecciones del Cetts?  ¿No le perdonan que haya ganado a la plancha de gobierno como han dicho sus defensores?
-No hay otra explicación. Desde el día de la audiencia de presentación los fiscales prácticamente basaron su acusación en un informe del SEBIN que, en principio, señalaba que soy presidente del Ceetts por el movimiento Identidad Universitaria. Indicaba que he asistido a varias marchas y que soy militante de @Bandera_Roja. Ahora yo pregunto ¿eso es un delito? La única evidencia que pudiesen tener es sembrada, que es lo más repugnante. En esos días vi cómo a mis compañeros les sembraron drogas, armas y cualquier cantidad de cosas que deja mucho que decir de nuestra institucionalidad y Estado de Derecho. Ni siquiera soy reincidente, que pudiesen alegar que en otros momentos he estado detenida. Nunca lo he estado, hasta ahora. Nos despertaron mientras dormíamos con un fusil en la cara. Ninguno fue capturado en flagrancia. Además, te das cuenta del ensañamiento cuando todos somos detenidos en la misma situación y dejan en libertad condicional a varios compañeros mientras que a unos pocos, nos dejan detenidos recurriendo a un informe del SEBIN y a evidencias infundadas. Dicen que incito a la violencia, pero nunca especifican qué delito supuestamente instigué y tampoco para qué habría utilizado a un menor. Siempre hemos llamado a la manifestación pacífica y recurriendo a nuestro derecho de poder reunirnos públicamente o de forma probada libremente. Ojala se aplicará la justicia con aquellos jóvenes que dicen ser estudiantes de la universidad, de los cuales hay fotos incluso con armas, que han  desnudado o golpeado estudiantes como les ha dado la gana, incluso a mí.

 

¿Qué piensa sobre las protestas que mermaron después del estallido?


-Las protestas tienen altos y bajos. Forma parte de los ciclos y procesos dialécticos, donde hay múltiples contradicciones propias de los movimientos políticos. Contradicciones que deben ser aprovechadas para solucionarlas y desarrollar más el movimiento. Además, la represión y la persecución han influido fuertemente. La cantidad de detenciones, heridos, allanamientos y personas que aún seguimos encarcelados injustamente han causado miedo en la población. Hay una gran cantidad de jóvenes en régimen de presentación, con medidas cautelares que les han prohibido participar en cualquier tipo de manifestación. El Gobierno se ha encargado de criminalizar la protesta e inmovilizar a quienes fueron detenidos injustamente. Debemos sumarle la prohibición a manifestar en Caracas y de supeditarlo a un permiso.

Sin embargo, Sairam considera que “el aumento de la gasolina que propone el Gobierno puede desatar una confrontación social. Todas las medidas que viene tomando el gobierno profundizan la crisis. Medidas que, por cierto, no son la expresión de un gobierno socialista. Están inscritas dentro del liberalismo. Por esto, todos los líderes deben organizar a la gente y a la construcción de la verdadera democracia; basada en el poder del pueblo. Que no se restrinja a elegir gobernantes y representantes ni se limite a que el pueblo haga política sólo si milita en un partido. La oposición debe garantizar la unidad: ofrecerle a la población un proyecto de país y debatirlo con toda la sociedad. Construir desde el pueblo este proyecto basado en un nuevo poder que promueva una economía para el desarrollo, una sociedad de progreso y ascenso social.

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